martes, 23 de febrero de 2016

Superar La Vergüenza, el Verdadero Desafío de la Dislexia

Cuando pensamos en dislexia, nos enfocamos en las dificultades para leer y escribir. Sin embargo, deberíamos enfocarnos en la sensación de no ser valorados por lo que se es, es decir, la vergüenza. Algo muy diferente de la culpa, que se da cuando sabemos que hicimos algo malo como copiarnos o engañar. Según Gershen Kaufman, psicólogo clínico especialista en este tema, los efectos psicológicos de esta dificultad son comparables a los del incesto, son efectos de "goteo lento" pues los chicos con dislexia sufren a diario.

La necesidad de la lectura y la escritura es clave durante la escolaridad y afecta el estudio de todas las materias, incluso las científicas y matemáticas, pues es necesario poder entender bien los problemas y las consignas. Los niños pasan mucho tiempo en el colegio, y su escolaridad es tema de conversación de padres, amigos, abuelos y otros. Se puede decir que éste es el aspecto más importante en sus vidas durante este período. Al tener dificultades en un aspecto tan fundamental para el aprendizaje escolar, los niños asumen que ellos deben ser el problema y tratan de esconderlo. Se sienten avergonzados por lo que son. El esfuerzo empleado en tratar de esconder esta dificultad de los demás, consume muchísima energía, energía fundamental para sus aprendizajes.

La clave del éxito para un disléxico es conocer sus propias habilidades y debilidades aceptándolas y hablando de ellas sin miedo, sin tratar de esconder su verdadera forma de ser. Esto puede resultar muy atemorizador y no se le debe pedir que lo haga de golpe. Sin embargo, es fundamental ir desenmascarando a la vergüenza gradualmente. Primero hay que comprender los hechos, luego charlarlo con las personas con las que el disléxico se sienta cómodo, y eventualmente aprender a compartirlo con todos los demás.

Traducción basada en el artículo, Shame is the Challenge of Dyslexia, Headstrong Nation, http://headstrongnation.org/parents/learn-the-facts, febrero 2016.

miércoles, 10 de febrero de 2016

LO QUE NECESITAMOS SABER SOBRE DISLEXIA

¿Qué necesitamos saber sobre la dislexia?


Se estima que alrededor de un 20 % de personas son disléxicas, lo que significa que alrededor de 1 de cada 5 alumnos por clase tendrían esta condición. Es importante aclarar que nos referimos a esto como condición, pues no es un trastorno ni una enfermedad.

Estos alumnos son inteligentes, se expresan sin dificultad y son muy creativos. Sin embargo, se saltean palabras, leen con dificultad, les cuesta la ortografía y se traban cuando leen palabras de muchas sílabas. Suelen tener problemas con los cálculos matemáticos simples pero son capaces de resolver problemas complejos. Se les suele pedir que practiquen más lectura en sus casas porque no alcanzan el nivel necesario en la clase. Es común que no aprendan las tablas de multiplicar y utilicen los dedos para sumar y restar.

Como educadores hemos experimentado el sentimiento de frustración al intentar ayudar sin entender por qué no podíamos lograr mejores resultados con estos alumnos que al ser igual de inteligentes o más que la media, no muestran de ninguna manera obvia su dificultad. La ironía del asunto resulta de la falta de comprensión por parte del mismo disléxico. Ellos no entienden por qué si son iguales a los demás no logran los mismos resultados que ellos y algunos buscan compensar molestando en clase, distrayéndose, descargando su malestar con conductas agresivas o simplemente perdiendo interés en el estudio y eligen ser vagos. Otros deambulan por profesores y maestros particulares, sufren en silencio y  crean resiliencia.



Hoy podemos estar atentos, saber qué buscar y cómo utilizar recursos como la tecnología y el aprendizaje multisensorial para transformar los resultados escolares de estos niños. Maestros y educadores no deberíamos esperar los resultados de diagnósticos largos y complicados para saber si la dificultad tiene un nombre conocido. La intervención temprana es fundamental. Ya no se aconseja esperar hasta tercer grado para ver si aprende a leer. En Finlandia se evalúan factores de riesgo fáciles de determinar antes de que los niños ingresen a primer grado. 


Consideraciones sobre dislexia a tener en cuenta:


  • Hay distintos grados y formas de dislexia. Puede ser leve o severa. Todos necesitan intervención.
  • La dislexia suele ser genética y es común que un padre se dé cuenta de su dificultad cuando ve a un hijo luchar con el aprendizaje.
  • No existe cura, no es una enfermedad. Se es disléxico.
  • Se puede y debería detectar en preescolar antes de comenzar primer año de primaria.
  • Los docentes no deben hacer diagnósticos pero pueden derivarlos a un especialista. Los médicos pediatras no suelen tener mucha información sobre este tema, pues no es una enfermedad.
  • La dislexia es una realidad que puede ser compensada con un aprendizaje multisensorial.
  • Los alumnos disléxicos necesitan que los maestros colaboren con su autoestima evitando ponerlos en evidencia delante del resto. No debe pedírseles que lean en voz alta delante de la clase, ni dejarlos copiando en el recreo.
  • Los disléxicos no aprenden escribiendo las palabras muchas veces.
  • Suelen escribir la misma palabra con diferentes errores en un mismo texto.
  • A veces incluso les cuesta escribir su nombre sin errores.
  • Los docentes deben evitar mostrar enojo o frustración cuando estos alumnos no aprenden como ellos pretenden o de la forma en la que ellos enseñan.
  • A los disléxicos les cuesta seguir series de instrucciones, encontrar y organizar sus materiales.
  • Los disléxicos suelen distraerse y les cuesta concentrarse, hay que ayudarlos y comprenderlos. No lo hacen a propósito. Suelen tener una visión diferente de las cosas y parece que dijeran cosas para hacerse los payasos. Sus compañeros suelen reírse de sus comentarios. Esto debe ser evitado. El docente puede tratar de ver este otro punto de vista diferente y aceptarlo.
  • A veces se los acusa de mentirosos porque se confunden el orden de los acontecimientos, entonces pueden relatar lo sucedido con diferentes versiones, pues alteran los tiempos, qué pasó antes y qué después, cuál es la causa y cuál la consecuencia. No están mintiendo, confunden las secuencias.
  • El ambiente de la clase debe ser ordenado, limpio y poco ruidoso.
  • Es importante ayudarlos con el vocabulario específico de las distintas materias.
  • Los disléxicos se cansan más que el resto, pues ponen más esfuerzo, por lo que se les deben respetar sus tiempos.
  • Los ayuda poder usar audiolibros con auriculares para leer los textos de las diferentes materias y tecnología como text to speech.
  • La dislexia es parte de la diversidad. Estos alumnos tienen cualidades y capacidades que colaboran a enriquecer el rendimiento de una clase, los maestros deben descubrirlas y aprovecharlas para el beneficio de todos. 

Comparto este vídeo, realmente ilustrativo: