miércoles, 20 de enero de 2016

¿Tenés alumnos con dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura en tu clase?





REFLEXIONES


¿Hasta qué punto las dificultades en el aprendizaje de la lecto escritura son resultado de un cambio de paradigma?

¿Qué es la dislexia?

En el Informe sobre las “buenas practicas” relativas a la dislexia en los países de lengua española del Foro Mundial de la Dislexia, de la UNESCO realizado en Paris,  del 3-5 de febrero  del 2010, el Dr. Jesús Alegría dice:

“Los progresos de la investigación científica en el ámbito de la dislexia de desarrollo han sido considerables en el curso de las últimas décadas. Se sabe actualmente, con un alto grado de certidumbre, que la dislexia es un problema neurológico con raíces genéticas que se traduce en el plano cognitivo en una deficiencia de procesamiento de la dimensión fonológica del habla. Este trastorno tiene consecuencias sutiles, que incluso pueden pasar desapercibidas, sobre el desarrollo lingüístico del niño. Es por esta razón que hasta finales de los años 80 se pensaba que la dislexia producía problemas en cuanto a la adquisición de la lengua escrita pero no de la lengua oral. Las consecuencias del trasformo fonológico se manifiestan claramente sobre la adquisición de la lectura y la escritura y conducen al niño disléxico a una escolaridad deficiente y a un porvenir profesional y social muy por debajo del nivel que podría haber alcanzado si hubiera tenido a su disposición un tratamiento educativo adecuado.”

¿Cuál es el tratamiento educativo adecuado?

A partir de las últimas investigaciones y de los estudios del funcionamiento del cerebro durante la lectura y la escritura, se sabe que una enseñanza basada en el aprendizaje multisensorial es beneficiosa para todos los alumnos del aula y fundamental para los niños con dislexia.



¿Por qué hablamos de un cambio de paradigma?

¿Cuál es el porcentaje de niños con esta dificultad?

Actualmente se calcula que hay entre un 10 o un 15% de estos alumnos, pero la realidad es que cada vez más los maestros nos encontramos con clases donde el número de alumnos con dificultades es mayor, sobre todo si consideramos toda la constelación de dificultades asociadas a la dislexia, como la disgrafía, la discalculia, la disortografía, la dispraxia, y los problemas de atención.

Los cambios sucedidos en este nuevo milenio incluyen el predominio de la imagen sobre la palabra escrita. Cada vez más las imágenes van reemplazando los textos escritos. La televisión y la computadora han modificado nuestra forma de pensar y ver al mundo mucho más de lo que a simple vista parecería. Es lógico pensar que este cambio debería afectar también a las formas de enseñar y de aprender. Según el Dr. Leonard Shlain, autor de varios libros como “El alfabeto contra las diosas” publicado en 1998, la dislexia surge en países donde la televisión pasa a ser parte de la vida diaria de sus habitantes. “Una teoría posible propone que esta dificultad se debe a la predominancia de uno de los hemisferios cerebrales.”
Los estudios realizados gracias a los avances en resonancia magnética que permiten observar la actividad cerebral durante la lectura y la escritura confirman esta teoría. “El noventa por ciento de los centros del lenguaje tradicionalmente están en el hemisferio izquierdo de los diestros,” dice Shlain. Este es el hemisferio del pensamiento lineal y lógico en contraposición con el hemisferio derecho que es el de la intuición y la percepción holística. En las personas con dislexia, la predominancia se encuentra en este hemisferio holístico y concluye: “Quizás la televisión es el agente que equilibra los dos modos de percepción del cerebro humano...y las características propias de la computadora han desviado la conciencia cultural colectiva de los hombres y mujeres que las usan hacia el modo del hemisferio derecho..."

Todo parecería indicar que nos estamos dirigiendo hacia un mundo donde la imagen y la palabra conviven, y en el cual el hemisferio derecho comenzaría a predominar. Es lógico adaptar las prácticas de enseñanza a este cambio. El sistema finlandés parece haberlo entendido y está funcionando con muy buenos resultados. No hace falta inversión ni grandes gastos. La tecnología brinda la posibilidad de acompañar las clases con imágenes, escuchar las lecciones grabadas o con audiolibros, sacar fotos de los pizarrones y muchas otras facilidades. Una actitud comprensiva y la apertura a estos nuevos cambios pueden hacer que la vida escolar de los alumnos sea una experiencia placentera y de disfrute por el aprendizaje. 

¿Hubieras leído este artículo si no tuviera color e imágenes? 



¡Gracias!

Laura


Leonard Shlain, “The alphabet versus the goddess: the conflict between Word and image”, the Penguin Press, 1998.