miércoles, 22 de junio de 2016

LA MIRADA DEL MAESTRO


Este artículo nos anima a encarar la delicada tarea de enseñar desde un lugar del sentimiento y la responsabilidad por tratar de enseñar a todos los alumnos del aula, a pesar de sus diferentes formas de aprender.
Los que trabajamos en Educación, los que llevamos muchos años viviendo, los que tratamos de comprender el mundo con la mirada puesta en los vínculos sabemos que el camino para mejorar el desempeño de los chicos es un amor respetuoso hacia ellos y hacia la tarea que nos encomendaron. No un amor declamado, ni artificial. Un amor verdadero hacia la profesión que elegimos que se basa en conocer y respetar.
Todo educador sabe que no hay estrategias válidas, ni recetas milagrosas que se vuelvan exitosas sólo por aplicarlas. Los maestros no podemos diagnosticar dificultades de aprendizaje pero estamos obligados a MIRAR a cada alumno con sus particularidades y a tratar de allanarles el camino hacia el conocimiento del mundo y de sí mismos. Cuando un alumno no logra aprender, disfrutar con lo que hace, compartir sus ideas, realizar las tareas que otros hacen ….debería haber un maestro que se detenga a observarlo con respeto y cariño y que intente ayudarlo.
Todos tenemos habilidades y dificultades. Se trata de enfocarse en encontrar esas habilidades y tratar de desarrollarlas al máximo. A veces no es fácil salir de nuestra zona de confort pero los docentes podemos y debemos hacerlo. Con creatividad y una mente positiva, conscientes de la neurodiversidad, con una mirada diferente y esforzándonos por encontrar las adecuaciones apropiadas para nuestros alumnos podemos convertir una escolaridad traumática en experiencia enriquecedora y útil.  Una intervención adecuada a tiempo probablemente cree el efecto de la gota que se desparrama y al igual que la reacción en dominó sea causa de pequeños y grandes logros futuros.
Con la facilidad que da la era de las comunicaciones aquellos maestros realmente interesados en mejorar el desempeño de sus alumnos tienen acceso a miles y miles de estrategias, de ejercicios, de material didáctico que los ayudará a planear sus clases pensando en la heterogeneidad de sus aulas. La colaboración generosa y desinteresada de muchos profesionales que se ocupan de compartir sus trabajos y recursos nos alienta y enriquece.
Los avances en el conocimiento del funcionamiento del cerebro humano nos abren puertas y oportunidades para lograr potenciar al máximo las posibilidades y habilidades de todos los alumnos. En la era de la información y como parte de este nuevo paradigma del siglo veintiuno, es necesario  aprender cómo se aprende para poder enseñar mejor. ¿Cuánta información nueva puede recordar un cerebro?, ¿cuántos tipos de memorias hay y cómo funcionan?, ¿qué pasa con lo que no se puede asociar a conocimientos previos?, ¿cuánto vocabulario nuevo puede darse por vez?, ¿funcionan todos los cerebros de la misma manera?, ¿cómo influye el ambiente?, ¿cuán importantes son las novedades?, ¿de qué forma podemos conseguir mayor y mejor atención?, ¿es posible modelar las emociones?, ¿qué es la procrastinación y cómo se remedia?, ¿qué es el estrés visual?, ¿cómo pueden evitarse la ansiedad y el aburrimiento?. Entusiasma saber todo lo que se puede avanzar y mejorar en el aula.
Tenemos acceso a investigaciones, a conferencias, a grandes descubrimientos que pueden iluminar un poco el camino que nos hemos trazado. Nada serviría si no sentimos que realmente podemos y debemos intentarlo.
El compromiso es con las ganas y con la responsabilidad que asumimos cuando decidimos trabajar con chicos en una parte fundamental de sus vidas. No hay excusas válidas para no hacer de la tarea docente una manera de comprender la vida. Imaginemos un mundo donde todas las personas sean vistas, queridas, apreciadas y aceptadas de acuerdo a sus capacidades. Ayudar a los alumnos a encontrar el tesoro que tienen escondido es una gran misión que sabemos donde empieza pero no sabemos hasta dónde puede llegar. Animémonos a hacerlo.

Fátima Saenz, Licenciada en Ciencias de la Educación, ex directora del Colegio St. John’s, sede Pilar. Miembro de Dislexia Pilar y del grupo D.E.A. Red Federal, comisión docentes.
María Laura Scasso, docente de inglés encargada del “Learning Center” del Colegio St. John’s, sede Pilar. Miembro de Dislexia Pilar y del grupo D.E.A. Red Federal, comisión padres.




martes, 23 de febrero de 2016

Superar La Vergüenza, el Verdadero Desafío de la Dislexia

Cuando pensamos en dislexia, nos enfocamos en las dificultades para leer y escribir. Sin embargo, deberíamos enfocarnos en la sensación de no ser valorados por lo que se es, es decir, la vergüenza. Algo muy diferente de la culpa, que se da cuando sabemos que hicimos algo malo como copiarnos o engañar. Según Gershen Kaufman, psicólogo clínico especialista en este tema, los efectos psicológicos de esta dificultad son comparables a los del incesto, son efectos de "goteo lento" pues los chicos con dislexia sufren a diario.

La necesidad de la lectura y la escritura es clave durante la escolaridad y afecta el estudio de todas las materias, incluso las científicas y matemáticas, pues es necesario poder entender bien los problemas y las consignas. Los niños pasan mucho tiempo en el colegio, y su escolaridad es tema de conversación de padres, amigos, abuelos y otros. Se puede decir que éste es el aspecto más importante en sus vidas durante este período. Al tener dificultades en un aspecto tan fundamental para el aprendizaje escolar, los niños asumen que ellos deben ser el problema y tratan de esconderlo. Se sienten avergonzados por lo que son. El esfuerzo empleado en tratar de esconder esta dificultad de los demás, consume muchísima energía, energía fundamental para sus aprendizajes.

La clave del éxito para un disléxico es conocer sus propias habilidades y debilidades aceptándolas y hablando de ellas sin miedo, sin tratar de esconder su verdadera forma de ser. Esto puede resultar muy atemorizador y no se le debe pedir que lo haga de golpe. Sin embargo, es fundamental ir desenmascarando a la vergüenza gradualmente. Primero hay que comprender los hechos, luego charlarlo con las personas con las que el disléxico se sienta cómodo, y eventualmente aprender a compartirlo con todos los demás.

Traducción basada en el artículo, Shame is the Challenge of Dyslexia, Headstrong Nation, http://headstrongnation.org/parents/learn-the-facts, febrero 2016.

miércoles, 10 de febrero de 2016

LO QUE NECESITAMOS SABER SOBRE DISLEXIA

¿Qué necesitamos saber sobre la dislexia?


Se estima que alrededor de un 20 % de personas son disléxicas, lo que significa que alrededor de 1 de cada 5 alumnos por clase tendrían esta condición. Es importante aclarar que nos referimos a esto como condición, pues no es un trastorno ni una enfermedad.

Estos alumnos son inteligentes, se expresan sin dificultad y son muy creativos. Sin embargo, se saltean palabras, leen con dificultad, les cuesta la ortografía y se traban cuando leen palabras de muchas sílabas. Suelen tener problemas con los cálculos matemáticos simples pero son capaces de resolver problemas complejos. Se les suele pedir que practiquen más lectura en sus casas porque no alcanzan el nivel necesario en la clase. Es común que no aprendan las tablas de multiplicar y utilicen los dedos para sumar y restar.

Como educadores hemos experimentado el sentimiento de frustración al intentar ayudar sin entender por qué no podíamos lograr mejores resultados con estos alumnos que al ser igual de inteligentes o más que la media, no muestran de ninguna manera obvia su dificultad. La ironía del asunto resulta de la falta de comprensión por parte del mismo disléxico. Ellos no entienden por qué si son iguales a los demás no logran los mismos resultados que ellos y algunos buscan compensar molestando en clase, distrayéndose, descargando su malestar con conductas agresivas o simplemente perdiendo interés en el estudio y eligen ser vagos. Otros deambulan por profesores y maestros particulares, sufren en silencio y  crean resiliencia.



Hoy podemos estar atentos, saber qué buscar y cómo utilizar recursos como la tecnología y el aprendizaje multisensorial para transformar los resultados escolares de estos niños. Maestros y educadores no deberíamos esperar los resultados de diagnósticos largos y complicados para saber si la dificultad tiene un nombre conocido. La intervención temprana es fundamental. Ya no se aconseja esperar hasta tercer grado para ver si aprende a leer. En Finlandia se evalúan factores de riesgo fáciles de determinar antes de que los niños ingresen a primer grado. 


Consideraciones sobre dislexia a tener en cuenta:


  • Hay distintos grados y formas de dislexia. Puede ser leve o severa. Todos necesitan intervención.
  • La dislexia suele ser genética y es común que un padre se dé cuenta de su dificultad cuando ve a un hijo luchar con el aprendizaje.
  • No existe cura, no es una enfermedad. Se es disléxico.
  • Se puede y debería detectar en preescolar antes de comenzar primer año de primaria.
  • Los docentes no deben hacer diagnósticos pero pueden derivarlos a un especialista. Los médicos pediatras no suelen tener mucha información sobre este tema, pues no es una enfermedad.
  • La dislexia es una realidad que puede ser compensada con un aprendizaje multisensorial.
  • Los alumnos disléxicos necesitan que los maestros colaboren con su autoestima evitando ponerlos en evidencia delante del resto. No debe pedírseles que lean en voz alta delante de la clase, ni dejarlos copiando en el recreo.
  • Los disléxicos no aprenden escribiendo las palabras muchas veces.
  • Suelen escribir la misma palabra con diferentes errores en un mismo texto.
  • A veces incluso les cuesta escribir su nombre sin errores.
  • Los docentes deben evitar mostrar enojo o frustración cuando estos alumnos no aprenden como ellos pretenden o de la forma en la que ellos enseñan.
  • A los disléxicos les cuesta seguir series de instrucciones, encontrar y organizar sus materiales.
  • Los disléxicos suelen distraerse y les cuesta concentrarse, hay que ayudarlos y comprenderlos. No lo hacen a propósito. Suelen tener una visión diferente de las cosas y parece que dijeran cosas para hacerse los payasos. Sus compañeros suelen reírse de sus comentarios. Esto debe ser evitado. El docente puede tratar de ver este otro punto de vista diferente y aceptarlo.
  • A veces se los acusa de mentirosos porque se confunden el orden de los acontecimientos, entonces pueden relatar lo sucedido con diferentes versiones, pues alteran los tiempos, qué pasó antes y qué después, cuál es la causa y cuál la consecuencia. No están mintiendo, confunden las secuencias.
  • El ambiente de la clase debe ser ordenado, limpio y poco ruidoso.
  • Es importante ayudarlos con el vocabulario específico de las distintas materias.
  • Los disléxicos se cansan más que el resto, pues ponen más esfuerzo, por lo que se les deben respetar sus tiempos.
  • Los ayuda poder usar audiolibros con auriculares para leer los textos de las diferentes materias y tecnología como text to speech.
  • La dislexia es parte de la diversidad. Estos alumnos tienen cualidades y capacidades que colaboran a enriquecer el rendimiento de una clase, los maestros deben descubrirlas y aprovecharlas para el beneficio de todos. 

Comparto este vídeo, realmente ilustrativo:





miércoles, 20 de enero de 2016

¿Tenés alumnos con dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura en tu clase?





REFLEXIONES


¿Hasta qué punto las dificultades en el aprendizaje de la lecto escritura son resultado de un cambio de paradigma?

¿Qué es la dislexia?

En el Informe sobre las “buenas practicas” relativas a la dislexia en los países de lengua española del Foro Mundial de la Dislexia, de la UNESCO realizado en Paris,  del 3-5 de febrero  del 2010, el Dr. Jesús Alegría dice:

“Los progresos de la investigación científica en el ámbito de la dislexia de desarrollo han sido considerables en el curso de las últimas décadas. Se sabe actualmente, con un alto grado de certidumbre, que la dislexia es un problema neurológico con raíces genéticas que se traduce en el plano cognitivo en una deficiencia de procesamiento de la dimensión fonológica del habla. Este trastorno tiene consecuencias sutiles, que incluso pueden pasar desapercibidas, sobre el desarrollo lingüístico del niño. Es por esta razón que hasta finales de los años 80 se pensaba que la dislexia producía problemas en cuanto a la adquisición de la lengua escrita pero no de la lengua oral. Las consecuencias del trasformo fonológico se manifiestan claramente sobre la adquisición de la lectura y la escritura y conducen al niño disléxico a una escolaridad deficiente y a un porvenir profesional y social muy por debajo del nivel que podría haber alcanzado si hubiera tenido a su disposición un tratamiento educativo adecuado.”

¿Cuál es el tratamiento educativo adecuado?

A partir de las últimas investigaciones y de los estudios del funcionamiento del cerebro durante la lectura y la escritura, se sabe que una enseñanza basada en el aprendizaje multisensorial es beneficiosa para todos los alumnos del aula y fundamental para los niños con dislexia.



¿Por qué hablamos de un cambio de paradigma?

¿Cuál es el porcentaje de niños con esta dificultad?

Actualmente se calcula que hay entre un 10 o un 15% de estos alumnos, pero la realidad es que cada vez más los maestros nos encontramos con clases donde el número de alumnos con dificultades es mayor, sobre todo si consideramos toda la constelación de dificultades asociadas a la dislexia, como la disgrafía, la discalculia, la disortografía, la dispraxia, y los problemas de atención.

Los cambios sucedidos en este nuevo milenio incluyen el predominio de la imagen sobre la palabra escrita. Cada vez más las imágenes van reemplazando los textos escritos. La televisión y la computadora han modificado nuestra forma de pensar y ver al mundo mucho más de lo que a simple vista parecería. Es lógico pensar que este cambio debería afectar también a las formas de enseñar y de aprender. Según el Dr. Leonard Shlain, autor de varios libros como “El alfabeto contra las diosas” publicado en 1998, la dislexia surge en países donde la televisión pasa a ser parte de la vida diaria de sus habitantes. “Una teoría posible propone que esta dificultad se debe a la predominancia de uno de los hemisferios cerebrales.”
Los estudios realizados gracias a los avances en resonancia magnética que permiten observar la actividad cerebral durante la lectura y la escritura confirman esta teoría. “El noventa por ciento de los centros del lenguaje tradicionalmente están en el hemisferio izquierdo de los diestros,” dice Shlain. Este es el hemisferio del pensamiento lineal y lógico en contraposición con el hemisferio derecho que es el de la intuición y la percepción holística. En las personas con dislexia, la predominancia se encuentra en este hemisferio holístico y concluye: “Quizás la televisión es el agente que equilibra los dos modos de percepción del cerebro humano...y las características propias de la computadora han desviado la conciencia cultural colectiva de los hombres y mujeres que las usan hacia el modo del hemisferio derecho..."

Todo parecería indicar que nos estamos dirigiendo hacia un mundo donde la imagen y la palabra conviven, y en el cual el hemisferio derecho comenzaría a predominar. Es lógico adaptar las prácticas de enseñanza a este cambio. El sistema finlandés parece haberlo entendido y está funcionando con muy buenos resultados. No hace falta inversión ni grandes gastos. La tecnología brinda la posibilidad de acompañar las clases con imágenes, escuchar las lecciones grabadas o con audiolibros, sacar fotos de los pizarrones y muchas otras facilidades. Una actitud comprensiva y la apertura a estos nuevos cambios pueden hacer que la vida escolar de los alumnos sea una experiencia placentera y de disfrute por el aprendizaje. 

¿Hubieras leído este artículo si no tuviera color e imágenes? 



¡Gracias!

Laura


Leonard Shlain, “The alphabet versus the goddess: the conflict between Word and image”, the Penguin Press, 1998.